Se pueden preparar antes de cada toma o bien preparar los biberones de todo el día (se pueden guardar en la nevera (24 horas). Para desplazamientos o viajes, es aconsejable llevar un termo con agua y preparar los biberones antes de la toma.
Generalmente se puede utilizar agua potable del grifo o envasada.
Con una buena higiene personal y general de la cocina, un correcto lavado de manos antes y después de preparar el biberón, usar detergente y enjuagar con abundante agua del grifo, no existe prácticamente problemas de infección entérica. Cuando haya terminado el biberón enjuagarlo enseguida la leche seca es más difícil de limpiar, para más tarde lavarlo correctamente y dejarlo escurrir sobre un paño limpio.
En caso de que el agua no sea controlada o riesgo de contaminación bacteriana (poca higiene personal o ambiental) es necesario hervir el agua, unos 4 o 5 minutos, para prevenir posibles infecciones gastrointestinales. Además es aconsejable hervir los biberones y tetinas o esterilizarlos cada día, con diferentes métodos:
Esterilizador de acción vapor, durante 10 minutos.
Sumergirlos en un cazo con agua previamente hervida tapándolo durante unos 10 minutos para los biberones y 3 minutos para las tetinas.
También se pueden usar soluciones desinfectantes (hipoclorito al 1 %) sumergiendo los biberones y tetinas durante 30 minutos. No es necesario aclararlos posteriormente, pero si hay que cambiar la solución cada día.
Usar un esterilizador de microondas, llénelos de agua sin taparlos, sin tetinas y seguir las instrucciones del fabricante