Recomendaciones para alimentar al bebé de 9 a 12 meses.
La gran mayoría de niños ya tolera la leche entera a los 9 meses, aunque algunos pediatras aconsejan seguir con la leche adaptada hasta los 18 meses. El niño debe de consumir entre 400 a 500 ml. al día de leche o derivados, como queso fresco, yogur desnatado o petit suisse también desnatado o requesón.
A los 9 meses el niño tiene que tomar diariamente cereales y verduras variadas, que son necesarios por su aporte energético y vitamínico y que son bien tolerados por los niños. A los 10 o 11 meses hay que ir introduciendo por la noche para la cena, puré de verduras variadas con pollo, pescado, queso o yema de huevo cocida, o caldo con tapioca de maíz, sémola o arroz, en días alternos en vez de darle la papilla de cereales con leche.
Los alimentos deben ser de una textura más gruesa si son triturados o aplastados con un tenedor. Comenzar a dar al niño pequeñas cantidades de alimentos blandos a trocitos y que sean de fácil masticación como galletas, pescado, pera o manzana, para facilitar el aprendizaje de la masticación.
Se puede introducir a partir de los 9 meses productos lácteos desgrasados y que sean de consistencia blanda como petit suisse desnatados, queso fresco, requesón y otros tipos de quesos parecidos.
A esta edad se debe introducir en la alimentación del niño pescado blanco de 30 a 50 g. y unas dos semanas más tarde la yema de huevo cocida y solamente una vez a la semana, combinando con el pollo, ternera para completar el aporte vitamínico diario.
En el momento de introducir nuevos alimentos en la dieta del niño se debe de intentar que sea como un juego que sea agradable para ambos.
* Evite dejarle solo cuando le de alimentos pequeños o tenga cualquier objeto pequeño en las manos, puede llevárselos a la boca y podría atragantarse y aspirarlos al pulmón. También hay que tener cuidado con los alimentos que sean de consistencia muy sólida o de formas pequeñas como los caramelos.
* Hay alimentos que pueden producir algún tipo de alergias que no se deben de dar a un niño antes de que tenga un año, como las fresas o la clara de huevo, si en la familia del niño hay antecedente de alergias alimenticias.
Recordar que al introducir nuevos alimentos en la dieta del niño, hay que hacerlo como un juego agradable y no hay que forzar al niño a los nuevos sabores.