Recomendaciones para alimentar al niño de 2 a 3 años
Los cambios del niño entre los 2 a 3 años son menos importantes que los observados desde el nacimiento hasta los dos años. Cuando el niño esta sano, su propio apetito es la mejor guía de sus necesidades nutritivas y no hay que obligarle a comer más. A esta edad el niño es mucho más independiente y activo, va tomando contacto con el mundo exterior y este continuo movimiento le hace gastar mucha energía. Su desarrollo y personalidad se va definiendo y no se deben de hacer comparaciones con otros niños de su edad, tanto en el desarrollo como si come más o menos que otros niños. La calidad de lo que come es más importante que la cantidad. Es importante darle una dieta variada y equilibrada.
Leche y sus derivados
Al cambiar por un vaso de leche el biberón, la cantidad de leche puede disminuir y para aportar el calcio imprescindible para su crecimiento, se puede ofrecer derivados de leche como yogures, quesos, etc. y añadir leche a los purés, sopas etc.
Puede favorecer el consumo de otros alimentos ricos en calcio como las legumbres, verduras o pescado. No se debe sustituir los alimentos no lácteos que pueden no agradar al niño, por alimentos lácteos que le gusten más, ya que su dieta se desequilibrara.
Frutas y verduras
Las verduras, es mejor ofrecérselas al vapor o cocidas con poco agua, para evitar la perdida de vitaminas y minerales durante la cocción. Conviene variarlas día a día.
Las frutas deben ser frescas, procurando que estén maduras. Los zumos mucho mejor naturales, se pueden dar pequeñas cantidades entre comidas.
Carnes y pescados
Preferentemente darle carnes magras aunque también se puede dar carne de cerdo o buey. No abusar de carnes rebozadas o fritas. Darles pequeños trozos junto con verduras tipo estofados o con pasta, tipo canelones, macarrones etc. La carne no debe ser el centro de la comida. El hígado es rico en hierro y alguna vez puede sustituir a la carne, pero no abusar de él. Los sesos tienen mucha grasa y no aportan ventajas y son de difícil digestión, por lo que no son recomendables al igual que otras vísceras. El pescado puede ser fresco o congelado y se puede ofrecer con verduras, arroz etc.
Huevos
Los huevos máximo 3 a la semana, solos o en flanes, natillas, etc.
Pan y cereales.
Los cereales hinchados con la leche por la mañana, es un desayuno muy completo.
Las patatas pueden ser el 50% de los purés de verduras. La pasta y el arroz se pueden dar 1 o 2 veces por semana.
* Embutidos.
* Los tocinos, mantecas y los fritos en exceso.
* Sal, salsas muy elaboradas y picantes.
* Bebidas con gas. Mucho líquido puede disminuir el apetito.
* Frutos secos. Puede haber riesgo de atragantamiento.
* Café, bebidas de cola, té.
* Cacao en exceso, ya que es excitante.
* Pasteles y dulces, el azúcar como condimento. No se deben crear hábitos alimenticios por los alimentos demasiado dulces.