Calendario del embarazo

Quién cuida al bebé mientras trabajas

Cuando hay que reincorporarse al trabajo, la búsqueda de una persona que cuide a nuestro bebé es una tarea muy exigente. Conviene empezar con tiempo suficiente para valorar todas las posibilidades y elegir la opción que más confianza le produzca. La idea de dejar al bebé al cuidado de otra persona produce muchas veces preocupación por lo que la mejor opción es alguien que le produzca confianza y tenga conocimientos para cuidar al bebé como si fueras tu.

Los padres buscan siempre para sus bebés sobre todo seguridad, pero también una persona que le de cariño en un ambiente cálido y tenga un ambiente de aprendizaje.

Hay varios tipos de cuidado infantil: En su propio hogar, o en una guardería. Las ventajas y desventajas se dan en cada un de ellos.

Dejar al bebé en su propio hogar con una persona que le cuide, es seguramente el más indicado en cuanto a combinar los horarios de los padres con la cuidadora. Esto pude tener algunas desventajas frente a otras opciones como no tener compañeros de juego, desarrollar un programa de aprendizaje concreto o el problema de sustitución en caso de alguna enfermedad de la cuidadora.

Si optáis por la guardería, el niño podrá relacionarse con otros niños de su edad, también cuentan con programas de aprendizaje que van desarrollando, pero a la vez no tiene una cuidadora única que le preste toda la atención que el niño precise. En algunas guarderías el número de niños por cuidadora suele ser elevado. Durante el primer año es habitual que el niño padezca infecciones por contagio.

Cómo empezar la búsqueda

Empiece la búsqueda consultando a familiares, amigos, compañeros de trabajo y personas de confianza sobre su experiencia en el tema. Tiene que decidir si buscar guardería en su zona de trabajo o cerca de su vivienda e informarse de que referencias tienen todas ellas y que posibilidades de matriculación tienen, además de los precios.

Al visitar la guardería debe preguntar si los padres pueden visitar a sus hijos sin previo aviso. Conviene descartar todas aquellas que no se lo permitan ya que participar en la educación de su hijo debería ser bien recibido.

En la visita a las diferentes guarderías además de un entorno seguro y agradable la gran diferencia entre unas y otras son las cuidadoras. Observe si la cuidadora presta atención a su hijo, muestra sensibilidad hacia el niño, le habla a su altura o solamente comenta con usted los detalles del establecimiento.

En esa visita si puede observe la relación de la cuidadora con otros niños, como se comporta cuando los niños se pelean ¿habla con ellos para solucionar el problema o les riñe? ¿Si un niño se cae? ¿No le presta atención, o le calma y consuela? ¿Los niños están contentos y la rodean y hablan con ella? En el caso de los bebés, es tan normal como jugar con ellos.

A los niños de corta edad y preescolares ¿Les lee cuentos? ¿Estimula la fascinación que le interesa, como los insectos o cualquier otro tema? La cuidadora infantil constituye la educación del niño antes de ir al colegio y tendría que promover el aprendizaje de acuerdo a su edad. Intente tratar y conocer a la persona que estaría al cuidado de su hijo y trátela como a un profesional, ya que esta relación será muy importante tanto para usted como para su hijo.

A la hora de tomar una decisión sobre la guardería a la que llevar a su hijo un factor importante es el precio de la misma. Desconfiar de las ofertas, los centros que tienen precios más baratos que otros de su área, quizás no traten bien a los empleados y estos estén descontentos o resentidos lo que repercutirá en el cuidado de su hijo.

Las cuidadoras más capacitadas entienden en que forma se desarrollan los niños y satisfarán sus necesidades de forma más intencionada para fomentar su desarrollo.

Algunos de estos centros de menor precio suelen tener un número mayor de niños por cuidadora lo que les impide dedicar mucho tiempo a cada niño.

Cuando haya decidido a que centro llevar al niño, intente acudir al centro sin avisar para observar que tal se ha adaptado e involúcrese en el centro. Las primeras semanas es normal que el niño se sienta ansioso y pegado a usted, si más adelante ve que su hijo tiene ansiedad o temor y sospecha que algo no va bien será el momento de actuar. Pregunte que está pasando y trate de mejorar las cosas o si es necesario cambie al niño de centro. Debe preguntarse si eso es lo que quiere para su hijo.

La calidad del cuidado y la educación tiene que ser un apoyo para los padres y una experiencia estupenda para el niño. Esta buena experiencia ayudara al niño a adaptarse a las nuevas experiencias y aprovecharlas plenamente.