La papilla con leche de continuación y cereales sin gluten de 150 a 300 ml. (la intolerancia al gluten puede desencadenar una crisis celíaca con varias complicaciones.
Zumos de frutas a cucharadas o a partir de los 6 meses en vaso.
Puré de frutas de 150 a 250 gr. Bien lavadas se trituran y se les puede añadir galletas o cereales siempre sin gluten también es puede añadir yogur o leche de continuación.
Puré de verduras trituradas: 150 a 250 gr. de judía verde, zanahoria, patatas, cebolla tierna, patata, poca veces acelgas o espinacas con 30 a 60gr. de pollo siempre previamente lavado y hervido junto con las verduras o a la plancha muy hecho con 5 ml. de aceite de oliva, girasol o maíz antes de triturar el puré. Para adaptarle a una alimentación semisólida se puede añadir leche en polvo o cereales (sin gluten) al puré vegetal.
Para completar los purés vegetales y a partir de los 5 - 6 meses se puede incorporar a la dieta yogur fermentado hecho con leche adaptada de continuación.
Algunas frutas tropicales (kiwi, chirimoya, maracuyá, fruta de la pasión, mango) que contienen un elevado grado de histamina y puede ser riesgo de reacciones alérgicas, también frutas del bosque (moras, frambuesas, fresas)
Cereales integrales durante los primeros 12 meses de vida (contienen exceso de fitatos que interfieren con la absorción de hierro y calcio) o con gluten antes de los 6º 7 meses (hay riesgo de alergia en caso de ser celiaco)
Las verduras que causan flatulencia excesiva (coliflor, col)
Las verduras de hojas grandes debe limitarse la cantidad (espinacas, acelgas) son muy ricas en fitatos, tomate o las zanahorias hervidas con mucha anterioridad (riesgo de oxidación excesiva), en la preparación del puré de verduras con pollo.
No se debe de introducir nuevos alimentos por su cuenta y riesgo ya que pueden producir riesgo de intolerancias, alergias, etc.
Hasta los 5 - 6 meses de vida del bebé las recomendaciones actuales son las de la lactancia materna o adaptada como único alimento.
Los zumos de frutas o los cereales sin gluten en algunos casos se puede dar antes de los 5 - 6 meses, siempre hay que consultar con el pediatra de tu bebé.
En algunas ocasiones la intolerancia al gluten puede ocasionar una crisis celíaca en lactantes de corta edad, originando posibles complicaciones.