Calendario del embarazo

Semana 34 del embarazo

El bebé

Seguramente nota que le bebé se mueve menos que antes. Como ya habíamos comentado esto se debe a que al ser más grande (unos 2 kg de peso y 40 cm de largo) tiene menos espacio. De hecho, como el bebé está apoyado justo contra la pared del útero, seguramente es usted capaz de distinguir la parte del cuerpo que sobresale: un brazo, un pié, un codo…

Si espera un niño, es en este momento cuando sus testículos bajarán desde el abdomen hasta el escroto. A veces, uno o ambos testículos no realizan este descenso antes del parto, pero casi siempre bajan antes de su primer cumpleaños.

Si al nacer parece que tiene un escroto muy grande, no se preocupe, ya que se debe a la presencia de líquido, que desaparecerá en una semana.

Es un dato curioso saber que todos los fetos tienen los ojos de color azul en este momento, sin importar cual vaya a ser el color de ojos definitivo. Hasta que los ojos no hayan quedado expuestos a la luz durante varias semanas desde el nacimiento no termina el proceso de pigmentación del iris. Su color de ojos definitivo puede no ser evidente hasta pasados algunos años.

La mujer

Sólo quedan seis semanas para el nacimiento del bebé por lo que es necesario saber las señales que lo anunciarán. Aunque cada mujer tenga un parto diferente, hay algunos síntomas preparto comunes como: contracciones regulares que se presentan a intervalos cada vez más cortos, romper aguas (ruptura del saco amniótico) o un flujo mucoso manchado de sangre, dolores en la zona lumbar acompañados de dolores de tipo menstrual. Todo esto indica que el cuello del útero comienza a dilatarse.

De todas maneras la aparición de cualquiera de estos síntomas no implica necesariamente que haya comenzado el parto. Puede que tenga señales de parto días o incluso semanas antes de dar a luz. Su médico juzgará si ha llegado el momento, por lo que llámele si nota alguno de estos síntomas.

Seguramente habrá investigado y reflexionado mucho sobre cómo quiere que sea el parto: de que tipo quiere que sea, qué familiares desea que estén presentes, si quiere anestesia.... Puede que incluso lo haya comentado con su médico. Ahora es el mejor momento para volver a hablar de ello o refrescarle la memoria y asegurarse de que tienen la misma idea.