Calendario del embarazo

Señales que indican el comienzo del trabajo del parto

Tanto los libros escritos sobre el embarazo, como las clases de preparación para el parto dividen en tres las etapas del trabajo de parto. Pero la experiencia de cada mujer es diferente.

Si se es mamá primeriza, el trabajo de parto y el alumbramiento dura un promedio de 6 horas, con máximos de 12 horas y mínimos de 4 horas. En los siguientes nacimientos el promedio es de 4 horas, con máximos de 6 horas y mínimos de 4 horas. Estos tiempos medios se calculan desde que las contracciones son cada 3 minutos, con el cuello borrado y dilatado a 2 centímetros. Si se contara el tiempo desde el inicio de los primeros síntomas la duración sería mucho mayor.

Primera etapa: fase inicial

El cérvix empieza a preparase para el parto, dilantándose hasta alcanzar los 10 centímetros, constando de tres fases: inicial o pasiva, activa o lenta y de transición o rápida.

Al comienzo de la dilatación se pueden realizar acciones tranquilas, como ver un vídeo, tomar un baño tibio o incluso dormir una siesta.

Estas contracciones son constantes e intensas y más dolorosas que las de Braxton Hicks. A veces, las contracciones del período latente son bastante dolorosas y aún así, desarrollarse con lentitud. Si esto pasa, no se preocupe ya que cada mujer experimenta el trabajo de parto a su propio ritmo. Incluso puede pasar que algunas mujeres no sientan estas primeras contracciones, pasando directamente a la fase activa.

Puede alcanzar una duración de entre 12 y 14 horas, aunque normalmente es más breve en mujeres con dos o más partos.

Primera etapa: fase activa

Las contracciones alcanzan una intensidad y frecuencia tales que su médico decidirá que acuda al hospital. El cuello uterino comienza a dilatarse y a adelgazar más rápidamente hasta llegar a los 4 centímetros. Las contracciones son más frecuentes (cada tres o cuatro minutos, con una duración entre 40 y 60 segundos) y más intensas.

Su duración puede oscilar entre unos minutos o unas horas. En general se considera que se dilata aproximadamente un centímetro cada hora. Si aún no ha roto aguas, puede ser que su médico rompa las membranas durante esta fase.

Si le van a administrar algún medicamento para aliviar el dolor, es posible que ya le hayan puesto la anestesia epidural. Ya no sentirá dolor, sino sólo una presión en la región pelviana, teniendo que permanecer tumbada.

Si no usa ningún tipo de anestésico, entonces ha comenzado el verdadero trabajo de parto. Ahora es el momento de aplicar las técnicas de respiración y relajación aprendidas. Si usted quiere (y si el bebé puede soportarlo) podrá cambiar de posición y caminar por la habitación (la gravedad facilita el descenso).

Si puede meterse en una bañera, dese una ducha o un baño tibio, ya que le ayudará a calmar el dolor y a relajarse.

Primera etapa: transición

En la fase de transición o periodo rápido, el cérvix se dilata hasta los 10 centímetros. Las contracciones duran entre un minuto y un minuto y medio, sucediendo a intervalos de dos a tres minutos.

Esta etapa es más rápida que las dos primeras y suele durar un tercio del tiempo empleado en llegar a los 4 centímetros de dilatación.

Si le han administrado anestesia epidural, sentirá mucha más presión. Si ha optado por el parto natural, ésta será la fase más dura del trabajo de parto. Las contracciones serán más fuertes y constantes y puede que tenga náuseas, escalofríos y temblores musculares.

Segunda etapa

Cuando el cérvix se ha dilatado 10 centímetros, comienza la segunda etapa: el expulsivo.

Es el turno de empujar para que el bebé atraviese el cuello ya dilatado y el canal vaginal. Usted sentirá las contracciones y, seguramente, un deseo involuntario de empujar. En algunas pacientes a las que se les ha administrado la anestesia epidural se les debe indicar cuándo deben pujar. Su médico o matrona, así como la preparación para el trabajo de parto le dirán cuándo pujar y cuándo parar.

Las sensaciones serán muy intensas, con temblores y náuseas, pero también un gran alivio al saber que ya todo va a terminar. Se sentirá eufórica y feliz cuando el bebé haya nacido y lo tenga en sus brazos.

La duración de esta etapa puede variar entre algunos minutos (en el caso de mujeres multíparas) o más de tres horas. Las contracciones ocurren cada dos a cinco minutos y duran entre 60 y 90 segundos.

Tercera etapa

Después nacer el bebé, las contracciones se reanudan al cabo de unos minutos. Suceden cada cinco minutos, pero con una intensidad mucho menor. Se producen para que la placenta se desprenda del útero, permitiendo su expulsión y la de las membranas que la rodean.

El médico o la matrona examinarán la placenta para comprobar que esté intacta. Vigilando que el útero se retraiga en forma apropiada para detener la hemorragia del lugar donde estaba adherida la placenta.

El alumbramiento de la placenta dura entre los 5 y los 30 minutos.

En la hora siguiente o mientras se espera la expulsión de la placenta, el médico o la matrona la examinarán y, en el caso de que lo necesite, le pondrán puntos de sutura, por si se han producido pequeños desgarros o se ha efectuado la episiotomía.

Seguramente su atención se centra en ver a su bebé y puede que no note lo que pasa en su región vaginal, sobre todo si le han administrado una anestesia epidural.

Puede que debido a la adrenalina y a los ajustes que su cuerpo empieza a hacer después del parto tenga temblores. Algunas madres sienten como contracciones, después del segundo parto o posteriores. Ocurren de vez en cuando durante varios días, pero son más comunes durante los primeros días. Si son muy molestos, consulte con su médico ya que le puede recetar algún analgésico.