Todos los bebés en algún momento dejan de comer normalmente, pero si deja de comer más de 2 tomas consecutivas y no es normal en su manera de alimentarse, debe comentarlo con el pediatra. Observar si tiene otros signos de malestar o no se despierta para las tomas como lo hace habitualmente.
Todos los bebés, pequeños o mayores cuando tienen problemas respiratorios responden de la misma forma, respiran muy rápido y de manera agitada, como con esfuerzo ya que utilizan músculos accesorios, se agotan más pronto y comprometen su oxigenación y también la función cardiaca. Levante su ropita y compruebe si el espacio que hay entre las costillas se hunde en cada una de las inspiraciones y respira muy rápidamente llame al pediatra. Si el bebé tiene más 60 respiraciones por minuto se considera respiración rápida.
Si pasan más de seis horas sin orinar cuando los bebés son pequeños o no ha mojado unos seis pañales al día, puede que este deshidratándose. La mayoría de los pañales son muy absorbentes y parecen secos. Si tiene duda de si el bebé esta orinando bien, ponga un papel absorbente dentro del pañal y mirar a las cuatro a cinco horas si esta húmedo. Si el papel no esta mojado llame rápidamente al pediatra.
Aunque la falta de deposiciones preocupa a los padres, rara vez el estreñimiento es un problema serio. Se indica un tratamiento solamente si las deposiciones son muy compactas y dolorosas. Algunos bebés hacen deposiciones una vez cada varios días a veces hasta cuatro días y seguirá siendo normal. Habitualmente con un cambio de dieta se soluciona el problema. En los bebés muy pequeños, se puede dar agua después de alimentarlos. Para los bebés que ya toman alimentos sólidos, se puede añadir algún alimento con fibra adicional como la avena o cebada y puré de verduras o frutas. Además debería dar más líquidos al bebé. Si ya toma zumos, dárselo de naranja. Para tener deposiciones más regulares es importante tomar siempre alimentos con más fibra y beber mucho liquido.
Cuando el bebé tiene un llanto agudo e inconsolable, por lo general significa que tiene un dolor intenso o un problema neurológico. Este tipo de llanto es muy diferente al llanto normal de los bebés. Es un tipo de chillido agudo que parece no terminar nunca.
Si el bebé de forma repentina se pone débil, no puede mantener la cabeza erguida, coger un juguete o sentarse, esta como si fuera un muñeco de trapo, avise rápidamente a su pediatra o acuda a urgencias. Estos síntomas tan repentinos pueden ser muy graves.
Cuando hay una erupción en la piel del bebé puede ser debido a una alergia, una irritación o una picadura de algún insecto. También puede ser un signo de enfermedad.
Si el sarpullido no va acompañado con otros signos de enfermedad, no es necesaria una consulta urgente, a no ser que el niño tenga:
Grandes manchas rojas que podrían indicar una urticaria o una posible respuesta alérgica que podría necesitar algún tipo de tratamiento.
Una erupción de pequeños puntos púrpura o manchas, que no se borran al estirar la piel desde los bordes.
En algunos momentos la piel del bebé puede sufrir: cianosis (azul), enrojecimiento, ictericia (amarillo) o palidez.
Los recién nacidos en muchos casos tienen las manos o los pies azulados, esto es debido a que su sistema circulatorio esta todavía algo inmaduro. La piel azulada en los bebés o niños mayores puede ser debido a que tengan frío, estén aguantando la respiración o que tengan un problema cardiaco o respiratorio. Algunos niños adquieren un tono azulado si aguantan la respiración durante una rabieta (espasmos de llanto), pero vuelve a su color normal cuando empiezan a respirar nuevamente. En bebés mayores no es buena señal que tengan las manos, los labios o los pies azulados y necesitan atención médica inmediata.
El enrojecimiento en la piel del bebé puede ser señal de acaloramiento, que puede estar relacionado con fiebre o un sarpullido. Tómele la temperatura al niño y revise su cuerpo por si tiene un sarpullido. Quizá este excesivamente abrigado y si fuese así, destápelo un poco o llévelo a una habitación más fresca.
La piel de color amarillo es señal de que el bebé tiene ictericia. Aunque es muy común la ictericia en los recién nacidos debe comunicárselo a su pediatra. La piel amarilla en bebés mayores puede ser signo de un problema hepático. Sin embargo un color amarillo anaranjado en la piel del bebé suele significar que en su alimentación hay una gran cantidad de zanahorias, no hay que preocuparse, pero quizá haya que considerar un cambio de dieta.
La palidez puede ser un signo de anemia o de otra enfermedad. Mire la boca del bebé y el interior de los parpados, éstos tienen que tener un color rosado intenso tirando a rojo.
Si no fuera así, coméntelo con su pediatra en la próxima visita o pida hora para consulta si hay otros síntomas.
Si el bebé pierde la conciencia necesita atención médica urgente. Avise inmediatamente al servicio de urgencias.