La tos es imposible de evitarla en los niños sobre todo en invierno. No hay nada que se pueda hacer para prevenirla. La tos es saludable ya que ayuda a limpiar el pecho o la garganta del bebé, quizás tenga algo como un trocito de fruta o una infección. Lo cual nos hace que en vez de detener la tos debamos averiguar las causas que la producen, comprobando como respira el bebé y las características de la tos.
Toser durante el resfriado
Cuando se tiene un resfriado común la tos es seca o con secreciones, la tos puede persistir aun cuando los síntomas han desaparecido, avisar al pediatra cuando note alguno de estos síntomas:
Cuando la tos hace respirar al bebé con dificultades y los labios toman un color más oscuro.
Cuando al finalizar un ataque de tos esta acaba con un silbido.
Cuando el bebé tiene 38º c. ó más de fiebre y persiste más de dos días (la fiebre es habitual cuando hay una infección respiratoria)
Cuando el bebé respira muy rápidamente de 40 a 50 veces por minuto o su piel se hunde entre las costillas cuando respira.(quitarle la ropita para observarlo)
Si el niño tiene una repentina y no tiene ningún objeto extraño en la garganta y la tos es perruna junto con babas y ronquera e insiste en enderezarse podría tratarse de una enfermedad llamada epiglotis. Avisar rápidamente a urgencias. Gracias a la vacuna haemophilus B los casos de epiglotis son muy escasos.
Casi todos los tipos de tos pueden ser tratados en casa y no se necesita de consejos especiales, pero si su hijo presentara síntomas graves (descritos anteriormente) llame al pediatra. Estas son algunas de las preguntas que puede hacerle su medico respecto a su hijo.
¿Desde cuando tiene tos?
¿Qué síntomas ha tenido? ¿Fiebre, vómitos, problemas para dormir?
¿Con que mejora o empeora la tos?
¿Está tomando líquidos?
¿Qué tipo de sonido hace al respirar?
¿Respira muy rápidamente?
¿Tiene las vacunas al día?